El esquí alpino paralímpico incluye las pruebas de descenso, super-gigante, eslalon gigante y eslalon.

Existen tres categorías: Deficientes Visuales, De Pie y En Silla, subdivididas a su vez en clases, dependiendo del grado de la diversidad funcional de los esquiadores.

 

Los deportistas ciegos compiten acompañados de guías que les dirigen por la pista. Los deportistas con amputación de una de las piernas utilizan un esquí individual, muletas para esquiar o prótesis ortopédicas. Los competidores con amputación de ambas piernas o con parálisis utilizan un sit-ski (silla-esquí). Aquellos deportistas que tienen amputaciones en los miembros superiores compiten sin bastones.